Melton Presenta: Colegio Hebreo Tarbut (México)

La Tarbut está cumpliendo 81 años en 2023.

En esta serie buscamos expandir el conocimiento acerca de las escuelas judías y nos preguntamos de qué manera los conocimientos adquiridos en la maestría pueden enriquecer la labor de los educadores en estas instituciones. A través de las historias y desafíos actuales que las atraviesan, resaltamos la labor de estas escuelas y el impacto que tienen en la educación judía en la región, a la vez que ponemos en valor sus esfuerzos para promover una educación de calidad que fortalezca las comunidades. 

En anteriores artículos conversamos con integrantes del Martín Buber, de Argentina y del Eliezer Max, de Brasil. Esta vez, viajamos a México.

Colegio Hebreo Tarbut – “la Tarbut”, de Ciudad de México
En 1942, mientras en Europa las comunidades judías eran exterminadas y la continuidad del pueblo estaba en riesgo, un grupo de visionarios mexicanos buscaba responder a esa barbarie con cultura, identidad, conocimiento y esperanza. Avner Aliphas, el Director Fundador, junto a Gregorio Melman, Eliezer Shapiro y Yerujam Gitlin, entre otras personas, idearon Tarbut, esa institución que se asume continuadora de una red de colegios que tiene más de un siglo de antigüedad. Según la define Florencia Slesinger, estudiante de la maestría en educación del Centro Melton y docente en la institución hace 9 años, “es una escuela sionista, vanguardista y de excelencia académica”. 

Ya existía la red de colegios “Tarbut” en Europa Oriental, y estaba enmarcada en un espíritu de época que la ligaba a la emancipación y al iluminismo, explica Sergio Herskovits, actual director general de la institución. “Eran colegios laicos, sionistas, que valoraban mucho la cultura judía, pero al mismo tiempo la cultura universal. Ese espíritu se mantiene hasta el presente”, recuerda Sergio, aunque agrega que las concepciones de laicidad y religiosidad han cambiado desde entonces, especialmente a partir de la creación del Estado de Israel y su influencia en las comunidades de las diásporas. En la comunidad de alumnos y familias de la Tarbut, explica el director, hoy se ve una integración del pueblo judío, de sus distintas etnias y orígenes, y que, tradicionalmente, han estado más separados en otras escuelas del país.

Israel en la clase y la clase en Israel
En 1948, al mismo tiempo que el Estado Judío se convertía en una realidad, en la Tarbut se formalizaba la contratación de shlijim que traerían excelencia a los estudios y un gran nivel del hebreo, y estrecharían la conexión con Israel en la vida diaria. Incluso hoy en día, una de las cualidades que se destacan en la escuela es la importancia otorgada al hebreo en todos los niveles, cuenta Florencia (subdirectora del bachillerato, morá de Hebreo, de Identidad Judía y de Historia). En la Tarbut, las clases de hebreo del nivel superior son todas dictadas por shlijim o hablantes nativos que utilizan materiales auténticos y siguen el método “Proficiency”. 

“Siempre traemos a Israel a la clase”, cuenta Florencia, y hace hincapié en la importancia de hablar de los conflictos actuales y la realidad israelí, “no desde un lugar idílico, sino más realista”. En el último año, Florencia les pide a sus alumnos que estén al tanto de las noticias y presenten una en cada clase. Para ella, explicar su actualidad, estar pendientes y actualizados, los ayuda a conocer Israel tal cual es, y a involucrarse con sus dilemas cotidianos. Pero además de llevarlo a las clases, la escuela se dedica especialmente a preparar las experiencias que tienen los alumnos en Israel, que están extendidas en distintas edades y  son cada vez más diversas. Al final del tercer año del bachillerato los alumnos tienen “Masá le Israel”, el viaje de un mes juntos (pero que una gran cantidad de ellos eligen quedarse más tiempo en programas como “Shnat Hajshara”). En ese sentido, el objetivo del plan de estudios y la metodología de la Tarbut es que puedan utilizar el hebreo en situaciones específicas y cotidianas como las que encontrarán en sus viajes y su vida cotidiana en Israel. “Nuestro rol es que la conexión entre el Estado de Israel y el pueblo judío de la diáspora se mantenga vivo y sea intenso”, agrega Sergio Herskovits.

Innovación educativa y formación contínua
En los últimos años, la Tarbut modificó los espacios edilicios para adaptarse a nuevas formas innovadoras de trabajo centradas en el alumno, además de renovar las metodologías de evaluación y los programas de estudio, y agregar instancias de tutoría con coaches para potenciar sus procesos de aprendizaje grupal dentro y fuera del aula. Para enriquecer sus capacidades profesionales, asimismo, Adela y Sofía Betech, integrantes del plantel docente, se capacitaron en la Maestría en Educación del Centro Melton. Florencia resalta que la maestría la ayudó a organizar sus conocimientos y ampliar sus perspectivas “sobre la educación en general y la educación judía en la diáspora en particular”. “Gracias a todo lo que estudié en la maestría puedo comprender las necesidades de la escuela y de mis alumnos, y aprovechar mejor las oportunidades que tengo de enriquecer su identidad judía”, agrega. Por ejemplo, en relación a las experiencias en Israel, parte fundamental de la cultura institucional, desde que comenzó la maestría, Florencia se dedicó a repensar los contenidos para el viaje que realizó finalmente con alumnos de cuarto año de la Tarbut. Pudo acompañarlos con más herramientas en las investigaciones sobre el país y su historia que realizaron antes de viajar, y luego usó esos aprendizajes para escribir su tesina en el marco del curso Ciencias Sociales y Educación Judía del profesor Yehuda Bar Shalom.

Para el director institucional, la formación en Educación Judía que brinda el programa debe extenderse a todos los docentes para “que entiendan nuestra idiosincrasia y puedan ponerla en foco en todas las asignaturas, así sean profesores de química. Porque los necesitamos para un judaísmo abierto al mundo”. Sin dudas, resignificar los valores del judaísmo en la actualidad como propone la Tarbut necesita de la diversidad de voces y del pluralismo que fue su semilla hace 81 años. “Nuestra misión como educadores es que nuestros chicos puedan pensar cómo mejorar el mundo”, finaliza Herskovits.

Agradecimientos:
Florencia Slesinger es morá egresada de Beit Berl (Israel) y actual subdirectora de bachillerato, docente de Hebreo y Estudios Judaicos y coach de 6to de bachillerato en el Colegio Hebreo Tarbut. Está terminando la maestría en educación del Centro Melton. 
Sergio Herskovits es el director del Colegio Hebreo Tarbut de México. Dirigió Colegios judíos en Chile y Argentina y en Australia fue director de educación judía no formal. Es abogado de la Universidad de Buenos Aires y tiene un Master en Filosofía de la Educación de la Universidad Hebrea de Jerusalén.